La Ruta del Vino de la Quebrada de Humahuaca fue consagrada como la Mejor Ruta del Vino de Argentina en los Premios Winexplorers al Vino Argentino 2026, galardones nacionales que posicionaron a Jujuy como el nuevo referente indiscutido del enoturismo de altura en el país. La distinción llegó semanas antes de que la provincia celebrara, el 21 de mayo, la 2° Feria de las Rutas del Vino de Jujuy en el histórico Cabildo de San Salvador de Jujuy, evento que agotó sus localidades antes de la apertura y confirmó el fenómeno que vive la vitivinicultura jujeña.
Contenido de la Noticia
Tres premios nacionales de una sola cosecha

Los Premios Winexplorers 2026 se realizaron el 29 de abril en el Alvear Icon Hotel de la Ciudad de Buenos Aires, donde Jujuy llegó con nueve nominaciones compitiendo entre más de 120 bodegas y emprendimientos de 12 provincias.
Los galardones son impulsados por el primer canal de streaming dedicado al vino y lifestyle en Argentina, con un jurado integrado por 37 especialistas del sector, y cuentan con el respaldo del sello Marca País Argentina.
Jujuy se llevó tres premios: Mejor Ruta del Vino para la Quebrada de Humahuaca; Mejor Vino del NOA para el El Bayeh Trópico Sur Sauvignon Blanc 2024; y Mejor Nuevo Emprendimiento para la Bodega Yanay.

La delegación jujeña en la gala estuvo encabezada por el ministro de Desarrollo Económico y Producción, Juan Carlos Abud Robles, la diputada provincial Patricia Ríos y el secretario de Vitivinicultura, Rodrigo Corbalán.
Durante la ceremonia, el ministro Abud subrayó el significado estratégico del reconocimiento para la provincia. Según consignó Jujuy al Día, el funcionario expresó: «El desarrollo del vino jujeño forma parte de una estrategia productiva que apuesta al valor agregado, al turismo, al arraigo y a mostrar al país y al mundo todo lo que Jujuy es capaz de producir».
La Feria que desbordó el Cabildo

La 2° Feria de las Rutas del Vino de Jujuy se realizó el 21 de mayo en el Cabildo de Jujuy y agotó todas las localidades antes de la hora de apertura. Las largas filas sobre calle Belgrano anticiparon lo que sería una noche que superó todas las expectativas para la vitivinicultura provincial.
El evento reunió a 17 bodegas de las dos rutas vitivinícolas de la provincia, con degustaciones de etiquetas de altura, jazz en vivo y un sistema de mapeo de rutas para los asistentes. Pese al frío propio de mayo en la capital jujeña, la convocatoria fue masiva y contó con la presencia del gobernador Carlos Sadir.
En ese marco, el gobernador reafirmó el respaldo oficial al sector. Según el material de gestión oficial, Sadir señaló: «Apostamos a la vitivinicultura como un motor más para posicionar a nuestra provincia en el mapa del enoturismo, porque sabemos de la calidad de los vinos que producen los jujeños, en tierras tan emblemáticas y hermosas como la Quebrada y los Valles».
Durante la feria también se entregaron los reconocimientos de los Premios Winexplorers a los ganadores jujeños, además de la certificación de sostenibilidad vitivinícola otorgada por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) a la Bodega El Molle, la primera bodega de la provincia en obtener ese estándar de calidad ambiental.
Dos rutas, una identidad única en el país

La fortaleza del vino de altura de Jujuy radica en la diversidad de su oferta vitivinícola, estructurada en torno a dos circuitos diferenciados por geografía y perfil enológico, distribuidos a lo largo de 150 kilómetros.
La Ruta de los Valles Templados, con eje en la zona de Monterrico, fue reconocida por Winexplorers como «Región Vitivinícola Emergente». Sus vinos se caracterizan por un perfil fresco y acidez marcada. Esta ruta integra establecimientos como Finca Machuca, Bodega El Molle, Estancia La Magdalena y Antropo Wines, la primera bodega urbana de la provincia, ubicada en la propia capital.
La Ruta del Vino de la Quebrada de Humahuaca, ahora consagrada como la mejor del país, es el corazón del fenómeno. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ruta abarca las localidades de Purmamarca, Maimará, Huacalera y Uquía, donde los viñedos se desarrollan entre los 2.000 y los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Sus bodegas incluyen El Bayeh, Yanay, Kindgard, Fernando Dupont, Huichaira Vineyards, Viñas de Uquía y otras referencias del sector. Esta altura extrema genera una amplitud térmica radical y una radiación solar intensa que dota a los vinos de mineralidad, estructura y una identidad que los diferencia de cualquier otro producto nacional.
Infraestructura y crecimiento sostenido

El sector no solo cosecha premios: también crece en establecimientos y ordenamiento territorial. Al inicio de 2026, la provincia registra 20 bodegas habilitadas, distribuidas entre las 16 de la Quebrada y las 4 de los Valles. En paralelo, el gobierno provincial ejecuta obras de señalética turística en ambas rutas para facilitar el acceso de los visitantes y ordenar el flujo de un turismo de alta gama que no para de crecer.
El resultado de ese proceso es visible: la industria del vino jujeño de altura ya no compite en la categoría de destino emergente. Con tres premios nacionales, una feria que desbordó el Cabildo y un circuito consolidado de 150 kilómetros entre paisajes declarados Patrimonio de la Humanidad, Jujuy escala posiciones en el mapa enológico argentino con paso firme y copa llena.
Colabora con JUJUYGRÁFICO
Descubre más desde JUJUYGRÁFICO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.










