El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, expresó este lunes su preocupación por el impacto que la crisis bananera Jujuy está generando entre los productores locales tras la derogación de normas fitosanitarias que protegían al sector desde hace más de tres décadas. El mandatario respaldó formalmente el pedido de revisión de la Resolución 114/2026 y solicitó que se resguarde la sanidad vegetal de una actividad clave para las economías regionales.
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«Me preocupa la situación de los productores bananeros de Jujuy y del NOA tras la eliminación de normas que protegían sanitariamente a nuestras zonas productivas», señaló Sadir, según consignó El Libertario.
El anuncio se conoce el mismo día en que la provincia de Salta formalizó ante la Nación un pedido de reunión técnica para analizar el alcance de la medida. Por instrucción del gobernador Gustavo Sáenz, el Ministerio de Producción y Minería solicitó a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación la realización de un encuentro técnico para evaluar el alcance de la Resolución N° 114, según informó el sitio oficial de Salta.gob.ar.
Qué cambió la Resolución 114/2026

La crisis bananera Jujuy tiene su origen en una decisión administrativa nacional. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca derogó, mediante la Resolución 114/2026, ocho normativas históricas dictadas entre 1992 y 2013, entre ellas la que desde 1994 limitaba el ingreso de bananas al Noroeste Argentino desde países con plagas cuarentenarias activas.
Aquella restricción alcanzaba específicamente a Salta y Jujuy, ya que en 2013 había sido reducida territorialmente y quedado vigente solo para ambas provincias. Con la nueva resolución, esa protección diferenciada desapareció por completo.
El Gobierno nacional defendió la medida como parte de una actualización de procedimientos. La Secretaría de Agricultura sostuvo que las normas derogadas fueron reemplazadas por mecanismos modernos, entre ellos análisis de riesgo fitosanitario, certificación sanitaria, sistemas de trazabilidad y controles de importación. Para los productores del norte, sin embargo, esa «modernización» no reemplaza la protección territorial específica que regía desde hace 30 años.
Un decreto derogado «de un plumazo»

El reclamo provincial no tardó en escalar. «Algún funcionario nacional, de un plumazo, deroga un decreto que hace más de 30 años protege a las provincias bananeras», cuestionó el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, según reprodujo Gente de Salta.
El mandatario salteño fue todavía más crítico en declaraciones posteriores. Sáenz calificó la decisión como «una locura de algún funcionario nacional» que desde un escritorio derogó, con un decreto, algo que venía protegiendo a la producción bananera a nivel fitosanitario, según publicó Contexto Tucumán.
El eje central del reclamo no es comercial, sino de soberanía sanitaria. El gobernador remarcó que nadie de la Nación lo consultó antes de tomar la decisión, pese a que Salta concentra más del 65% del volumen total de la producción bananera argentina en los departamentos de Orán y San Martín, según detalló Naineck Prensa Digital.
Fusarium R4T y Sigatoka negra: el riesgo detrás de la crisis bananera Jujuy

El eje técnico del conflicto se concentra en dos patógenos que hoy no están presentes en el territorio productivo del norte argentino. El Fusarium R4T, conocido como Mal de Panamá, es un hongo capaz de inutilizar los suelos productivos durante décadas y ya está presente en países vecinos como Ecuador y Perú.
A esa amenaza se suma la Sigatoka negra. Se trata de una enfermedad fúngica cuarentenaria que produce lesiones en las hojas, reduce la capacidad fotosintética de la planta y provoca pérdidas de hasta el 50% en el rendimiento productivo. Combatirla exige tratamientos químicos intensivos y sostenidos en el tiempo.
El propio Sáenz graficó la magnitud del riesgo sanitario que enfrenta la crisis bananera Jujuy y su par salteña: si el hongo sigatoka llegara a instalarse en la región, la tierra «se convierte en improductiva durante más de treinta años», advirtió, según recogió Contexto Tucumán.
La postura de Jujuy: producción y arraigo

Para el gobernador Sadir, el debate excede lo económico. «No se trata de proteger mercados, sino de cuidar una actividad que genera trabajo, desarrollo y arraigo», expresó el mandatario jujeño, quien remarcó además que la falta de controles adecuados puede exponer a las plantaciones a enfermedades devastadoras y poner en riesgo décadas de inversión, según publicó Jujuy al Día.
La zona productiva jujeña, concentrada en el departamento de San Pedro, comparte con Salta el estatus de libre de Sigatoka negra que ahora queda en duda ante la apertura de fronteras sanitarias. Esa condición fitosanitaria es, para los productores, el activo más valioso —y también el más frágil— del cluster bananero del norte.
Sin consulta previa a las provincias

Uno de los puntos más repetidos por los mandatarios del NOA es la falta de diálogo institucional previo a la medida. Sáenz cuestionó al Gobierno nacional por la derogación de una normativa que durante más de tres décadas protegió fitosanitariamente a su provincia y a la de Jujuy, y denunció que se enteró de la decisión una vez que ya había sido adoptada, según publicó El Día.
Ese reclamo de falta de consulta federal es central en la crisis bananera Jujuy, porque involucra no solo a la Secretaría de Agricultura, sino también a los ministerios de producción provinciales, que quedaron al margen del proceso de derogación.
Próximos pasos: mesa técnica con INTA y SENASA

Frente a la vigencia de la resolución, Salta ya dio el primer paso institucional. La provincia impulsa un espacio de trabajo conjunto con productores y organismos técnicos para evaluar el alcance de la Resolución N° 114 y elaborar una posición común sobre su impacto en la producción regional, de acuerdo con el comunicado oficial de Salta.gob.ar.
Jujuy, por su parte, ya adelantó que acompañará ese reclamo. El objetivo de ambas provincias es lograr que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación convoque a una mesa técnica con el INTA y el SENASA, donde se revise el alcance real de la apertura sanitaria y se evalúe la posibilidad de restablecer mecanismos de control equivalentes a los derogados.
Hasta el momento, no hay una fecha confirmada para ese encuentro ni una respuesta oficial del Gobierno nacional sobre una eventual revisión de la Resolución 114/2026.
Una definición pendiente para el norte argentino
La crisis bananera Jujuy deja en evidencia una tensión de fondo entre la simplificación normativa impulsada desde la Nación y la protección de una actividad productiva que sostiene miles de puestos de trabajo en el norte del país. Mientras Salta y Jujuy insisten en la necesidad de un análisis técnico conjunto, los productores siguen a la espera de definiciones concretas.
¿Logrará la mesa de trabajo con SENASA e INTA torcer el rumbo de la Resolución 114, o el norte argentino deberá convivir de aquí en adelante con un riesgo sanitario que hasta ahora había logrado evitar?
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