El Festival de la Sal regresa a la Puna jujeña. La comunidad de San Miguel de Colorado, en el departamento Tumbaya, organiza para el viernes 4 de julio la XVII edición de este encuentro cultural que reúne a familias salineras, artesanos, músicos y turistas en torno a una de las tradiciones más antiguas del NOA. El inicio está previsto para las 9 de la mañana.
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El evento se realizará el 4 de julio, a partir de las 9:00, en San Miguel de Colorado, departamento de Tumbaya, organizado por la Comunidad del Pueblo Kolla del lugar. La convocatoria llega con 17 años de continuidad ininterrumpida y se consolida como uno de los festivales de cultura indígena más relevantes de la provincia.
Festival de la Sal: 17 ediciones de resistencia y memoria salinera

El festival tiene como objetivo compartir, aprender y celebrar junto a las familias salineras, promoviendo la preservación del patrimonio cultural de las Salinas Grandes y la revalorización de la actividad salinera.
El número no es menor. Diecisiete ediciones representan casi dos décadas de organización comunitaria sostenida, en un territorio donde la actividad salinera no solo es fuente de trabajo sino columna vertebral de la identidad colectiva. La Comunidad del Pueblo Kolla de San Miguel de Colorado lleva adelante este festival con recursos propios y sin apoyo estatal formalizado, lo que da dimensión al esfuerzo de sus organizadores.
La Comunidad Aborigen de San Miguel de Colorados se encuentra ubicada en plena puna jujeña, en el departamento de Tumbaya, y es una de las comunidades indígenas que habita la región de la cuenca de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, estableciendo desde tiempos inmemoriales una relación de cuidado y aprovechamiento con este complejo entorno natural.
Qué incluye la jornada del 4 de julio

La jornada incluirá música en vivo, danzas tradicionales, feria de artesanos y productores locales, comidas regionales y el tradicional ritual de agradecimiento a la Pachamama, además de diversas propuestas culturales abiertas a la comunidad.
El programa combina dimensiones que no suelen coexistir en un mismo espacio: lo festivo y lo ceremonial, lo productivo y lo gastronómico. La feria de artesanos y productores convierte el encuentro en un circuito económico real para los pobladores de la zona, que durante el resto del año dependen casi exclusivamente de la extracción y venta de sal.
El proceso de extracción consiste en cortar bloques de sal de la superficie de la salina con hachas y picos, empleando las mismas técnicas de siempre: marcar, hachar, cuadrar y rumbar. Los panes son utilizados para alimentar al ganado y también comercializados para la reventa, transportándose en camiones que los distribuyen al resto del país. Los salineros trabajan largas jornadas bajo temperaturas muy altas en el día y muy bajas en la noche, con la permanente exposición a la refracción de la luz solar sobre el piso del salar.
Ese trabajo —físico, sostenido y colectivo— es exactamente lo que el festival busca visibilizar y reconocer.
Las Salinas Grandes: un territorio de 212 km² y miles de años de historia

El escenario del festival no es un escenario cualquiera. Las Salinas Grandes se extienden sobre un área de 212 km² en el departamento jujeño de Cochinoca, a una altitud promedio de 3.450 metros sobre el nivel del mar. El origen del salar data de un extenso periodo ubicado entre 5 y 10 millones de años, cuando la cuenca se cubrió de aguas con gran cantidad de sales provenientes de la actividad volcánica.
La vinculación entre las comunidades kollas y ese territorio es tan antigua como la historia regional. En los tiempos prehispánicos, la explotación de las Salinas Grandes se estableció con firmeza para el autoconsuso y el trueque comercial. Se llevaba la sal cargada en llamas y burros para intercambiarla o venderla en lugares donde este mineral era escaso. Entonces se trocaba por maíz, papas o frutas.
Ese intercambio milenario continúa en forma actualizada cada vez que un camión cargado de bloques de sal sale de San Miguel de Colorado hacia el resto del país.
Identidad, Pachamama y reivindicación territorial

La celebración busca fortalecer la identidad de las comunidades y el vínculo con la Pachamama, reconociendo el esfuerzo de quienes, generación tras generación, mantienen viva esta actividad ancestral.
Esa dimensión espiritual tiene una contracara política que el festival no esconde. La Comunidad Kolla de San Miguel de Colorado es una de las 33 comunidades originarias de la cuenca de las Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc que en asamblea realizada en 2019 declararon el territorio como Patrimonio Ancestral, Cultural y Natural de los pueblos originarios Kolla y Atacama, en rechazo total a emprendimientos de megaminería, extracción de litio y cualquier otro proyecto extractivo que dañe a la Pachamama y atente contra las formas de vida de las comunidades.
El festival no es ajeno a esa historia. Cada edición refuerza la presencia viva de esas comunidades en el territorio, frente a presiones externas que no han desaparecido.
Cómo llegar al Festival de la Sal 2026

San Miguel de Colorado se encuentra en el departamento Tumbaya, en la Puna jujeña. El acceso desde San Salvador de Jujuy se realiza a través de las rutas nacionales 9 y 52. Desde San Salvador de Jujuy se arriba a las Salinas Grandes luego de transitar las Rutas Nacionales 9 y 52, ubicadas a 3.350 metros de altura sobre el nivel del mar.
Quienes planeen asistir deben tener en cuenta las condiciones climáticas de la Puna en julio: temperaturas bajo cero en la madrugada y el amanecer, con una marcada amplitud térmica durante el día. La vestimenta adecuada y la hidratación son imprescindibles a esa altitud.
El festival comenzará puntualmente a las 9 de la mañana. La entrada es libre y gratuita.
Una tradición que no se detiene

La XVII edición del Festival de la Sal en Jujuy es mucho más que un evento cultural en el calendario provincial. Es la demostración de que una comunidad puede construir, durante 17 años consecutivos, un espacio propio de celebración, memoria y reivindicación sin depender del Estado para sostenerse.
El 4 de julio, en San Miguel de Colorado, las Salinas Grandes de Tumbaya volverán a ser el escenario de ese esfuerzo. La pregunta es cuánta gente de Jujuy estará presente para verlo.
Fuentes consultadas: Prensa Gobierno de Jujuy | Nuevo Jujuy | Museo de Antropología UNC | Quebrada de Humahuaca
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