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1 de cada 4 mujeres mueren al año por trombosis y son más propensas a sufrirlas

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Factores específicos de la vida de las mujeres, como el embarazo y la ingesta de anticonceptivos o medicamentos hormonales, hacen que corran un mayor riesgo de padecer la enfermedad: ¿Cómo estar prevenidas? ¿El COVID puede incrementar la posibilidad de desarrollar esta enfermedad?

Si bien los trombos son prevenibles y tratables si se los diagnostica a tiempo, la falta de información hace que muchos pacientes no puedan evitarlos. Es en ese marco que la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH por sus siglas en inglés) desarrolla campañas de concientización, englobadas en la creación del 13 de octubre como el Día Mundial de la Trombosis.

En el embarazo, la compresión de las venas de las ingles por el feto, la producción de sustancias procoagulantes en la placenta y la menor movilidad favorecen el riesgo de padecer una trombosis. Asimismo, la posibilidad es mayor en las mujeres que realizan un tratamiento de fecundación artificial y/o in vitro.

Respecto a los anticonceptivos y los medicamentos hormonales, es importante que las mujeres informen a su doctor/a y éste evalúe si se presentan factores de riesgo (tales como obesidad, antecedentes hereditarios de trombosis, padecer cáncer o fibrilación auricular), antes de empezar un tratamiento o ingesta periódica. En algunos casos podría ser aconsejable evitar este tipo de fármacos o seleccionar los más adecuados respecto a la probabilidad de padecer trombos.

Si una mujer que toma pastillas conceptivas, está embarazada o en el periodo de puerperio contrae COVID, deben tomarse precauciones, ya que se estarían sumando factores de riesgo para el desarrollo de una trombosis. Según el estudio publicado por el doctor Erik Klok y sus colaboradores en la revista Thrombosis research, se estipula que el 31% de los pacientes ingresados a una Unidad de Cuidados Intensivos por COVID-19 desarrollan una trombosis, siendo la mayoría de ellos pacientes críticos. En esos casos, siempre se tomarán medidas de tratamiento de acuerdo a la situación individualizada, como la suspensión de la ingesta de anticonceptivos luego del alta y la administración de anticoagulantes. 


6 claves para prevenir la trombosis día a día

La vocera internacional de ISTH Dra. María Cecilia Guillermo (M.N. 51.189 – Uruguay) comparte los tips que hay que seguir para evitar sufrir esta enfermedad, que es responsable del 25% de las muertes de la población mundial.

Todos podemos ayudar a evitar la trombosis y a favorecer su detección temprana. Es en ese sentido que la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH) realiza campañas de concientización globales sobre la enfermedad, para que todos nos sumemos a su prevención. En este artículo, te brindamos herramientas para evitar los trombos y tratarlos a tiempo en caso de que aparezcan.

1- ¡Conocer es poder!

Estar al tanto de qué es la trombosis y cuáles son sus factores de riesgo es importante, para saber cuándo acudir al médico en búsqueda de más información o tratamientos preventivos en caso de que sean necesarios.

La trombosis es la formación de un coágulo dentro de una vena (trombosis venosa) o una arteria (trombosis arterial). Este coágulo, llamado trombo, puede fijarse en el lugar donde se formó o desprenderse y viajar a ciertos órganos, como los pulmones (afección conocida como tromboembolismo pulmonar), donde reduce u obstruye por completo la circulación de la sangre. Las siguientes condiciones incrementan las posibilidades de desarrollar trombos:

  • Cáncer.
  • Trombofilia (la predisposición genética a padecer problemas de trombos).
  • Haber atravesado una intervención quirúrgica reciente.
  • Fibrilación auricular (un tipo de ritmo cardíaco irregular).
  • Embarazo y puerperio.
  • Ingesta de medicamentos hormonales.

2- Lo esencial sí es visible a los ojos

Sin alarmas, ¡asegúrate de chequear tu piel y tu bienestar! Los principales síntomas de una trombosis venosa profunda son:

  • Dolor y/o sensibilidad en la pantorrilla o el muslo.
  • Hinchazón de la pierna, el pie y/o el tobillo.
  • Enrojecimiento y/o decoloración notable.
  • Calor en la zona afectada.

En el caso de una embolia pulmonar, los pacientes pueden sentir:

  • Dificultad para respirar.
  • Respiración rápida.
  • Dolor en el pecho (que puede empeorar con la respiración profunda).
  • Ritmo cardiaco elevado.
  • Aturdimiento y/o desmayo.

3- ¡Evita el sobrepeso!

El sobrepeso y la obesidad, así como generan otros problemas de salud, pueden causar el estancamiento de sangre en las venas. Por eso, es importante mantenerse en forma, a través de una dieta equilibrada y ejercicio. 

4- ¡Sal de la cama y el sillón!

Es importante que nos sigamos ejercitando, aun en tiempos de confinamiento. Caminar periódicamente es una forma sencilla de prevenir la trombosis, puede empezarse con una hora por día, dependiendo del estado físico de la persona y el consejo médico.

También existen pequeños ejercicios que podemos realizar desde la comodidad de nuestros hogares, y que mejoran la circulación de la sangre:

  • Caminar en el lugar entre 30 segundos y 1 minuto.
  • Estirar las piernas, 20 segundos cada una, apoyando los brazos contra la pared.
  • Ponerse en puntas de pie sosteniéndose por una pared, luego alternar apoyándose en las plantas de los pies, cambiando de posición entre 5 y 10 veces.

 5- No fumes

Fumar, así como en menor medida estar expuesto al humo, aumenta el riesgo de padecer una trombosis venosa profunda, al afectar la circulación de la sangre y la coagulación. Hay muchas estrategias que podemos utilizar para dejar el cigarrillo: a través de terapias individuales o grupales, buscando ayuda en los seres queridos, utilizando parches o goma de mascar como reemplazos temporales.

6- Cambia tus hábitos alimenticios

Evitar los alimentos con colesterol, como los embutidos o los azucarados, es fundamental para prevenir la trombosis. Asimismo, está comprobado por investigaciones médicas que los siguientes ingredientes favorecen la circulación de la sangre:

  • El limón.
  • El aceite de oliva.
  • El ajo.
  • El apio.
  • Los arándanos.

¡Atentos! ¡Prevenir la trombosis está en sus ojos y en sus manos!


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