Autoridades y comunidades indígenas inauguran el Año Vicuñero en Jujuy, promoviendo la preservación ambiental y el aprovechamiento sustentable de la fibra de vicuña.
En un encuentro cargado de tradición y compromiso ambiental, se dio inicio al Año Vicuñero en Lagunillas del Farallón, Jujuy.
Esta celebración, marcada por la ancestral práctica de los chakus, reúne a comunidades indígenas, autoridades provinciales y organizaciones para promover el cuidado de la biodiversidad y el desarrollo sustentable en la región.
Unión de Comunidades y Autoridades
El evento contó con la participación de destacadas figuras del ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, así como líderes de las Comunidades Andinas Manejadoras de Vicuñas (CAMVI) y representantes de diferentes localidades.
La presencia del Comisionado de Cusi Cusi, Manuel Trejo, y la Intendente del Monumento Natural Laguna de Los Pozuelos, Carina Rodríguez, resalta la importancia de esta iniciativa para la región.
Apoyo Institucional y Compromiso Gubernamental
El compromiso del gobierno de Jujuy, liderado por el gobernador Carlos Sadir y la ministra de Ambiente y Cambio Climático, María Inés Zigarán, se reflejó en el respaldo brindado a las comunidades para llevar a cabo los chakus de manera sustentable.
La secretaria de Biodiversidad y Desarrollo Sustentable, Ana Rodríguez, renovó este compromiso y destacó la importancia del diálogo entre comunidades y autoridades para garantizar el éxito de estas prácticas.
Valor Cultural y Ambiental de los Chakus
La esquila de vicuñas, conocida como chaku, es una práctica ancestral que no solo permite el aprovechamiento sustentable de la fibra de vicuña, sino que también fortalece los lazos culturales y económicos de las comunidades andinas.
Esta actividad, realizada en el marco del respeto a las normativas ambientales y legales, contribuye a la conservación de este recurso natural tan preciado en el altiplano de Jujuy.
Compromiso Continuo y Crecimiento Sostenible
El presidente de CAMVI, Vicente Gregorio, destacó la importancia del trabajo conjunto de las comunidades y las instituciones para garantizar el manejo sustentable de las vicuñas. A lo largo de los años, estas prácticas han demostrado ser una fuente de desarrollo económico y social para las comunidades, al tiempo que promueven la conservación de la biodiversidad y el respeto por el entorno natural.
El Año Vicuñero en Lagunillas del Farallón marca el comienzo de un periodo de trabajo y compromiso en pos de la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente. A través de los chakus y otras prácticas tradicionales, las comunidades indígenas de Jujuy demuestran su compromiso con un futuro más equitativo y respetuoso con la naturaleza.
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