El Moreno se prepara para recibir a aproximadamente mil personas en la XXVI edición del emblemático Festival Bajo el Nevado del Chañi, que se realizará el próximo 7 de febrero de 2026 en esta localidad ubicada en el departamento de Tumbaya, a unos 180 kilómetros de la capital jujeña. El encuentro, organizado por la Comisión Municipal de El Moreno y la Organización Comunitaria Aborigen OCA Sol de Mayo, promete ser una jornada donde la copla, el contrapunto y la música tradicional se convertirán en el corazón de la celebración popular.
Este festival folklórico nace con un propósito claro y profundo: preservar, rescatar y reivindicar la cultura propia del lugar, las expresiones culturales tradicionales y los valores identitarios que definen el ser jujeño. No se trata únicamente de un acto cultural de entretenimiento, sino de una verdadera oportunidad para que artistas locales y regionales muestren su talento, para que el patrimonio cultural vivo de la región se fortalezca y para que la comunidad se reencuentre consigo misma en un espacio de celebración colectiva.
Identidad y tradición en el corazón de la Puna

El Festival Bajo el Nevado del Chañi representa mucho más que música y danza. Es un espacio de resistencia cultural, donde las manifestaciones populares y tradicionales adquieren protagonismo. La iniciativa busca visibilizar las costumbres ancestrales legadas por los antepasados de los pobladores de esta comunidad puñena, situada al pie del cerro Chañi, el más alto de la provincia de Jujuy con 5.896 metros de altura sobre el nivel del mar.
Según información de la Secretaría de Cultura de Jujuy, en ediciones anteriores del evento, la Coordinadora de Derechos Culturales, Aylén López, destacó que «es importante revalorizar nuestra cultura ancestral y ser parte de esto, ya que uno apoyando a estos eventos es como hacemos que la cultura se mantenga viva».
El festival también cumple una función económica y turística esencial para la zona. Promueve el turismo cultural, el encuentro comunitario genuino y el desarrollo económico de una región que tiene mucho para ofrecer y que merece ser vista, escuchada y valorada tanto por los jujeños como por visitantes de otras provincias y países.
Un programa cultural diverso y participativo

De acuerdo con el esquema habitual del festival, documentado en eventos anteriores, la jornada suele comenzar temprano en la mañana con actividades deportivas, ceremonias a la Pachamama y la sahumada de los predios donde se desarrollarán las actividades centrales. El escenario Panfilo Liquín, nombrado en honor a referentes de la comunidad, es el espacio principal donde se despliega el talento artístico.
Durante toda la jornada, se habilitan ferias de comida con productos regionales y comidas típicas, permitiendo que los asistentes disfruten de la gastronomía andina mientras participan del evento. También se realizan concursos tradicionales como el de hilado en Puska, el de chicha y queso, que ponen en valor los saberes ancestrales de la región.
Uno de los momentos más esperados es el Encuentro de Copleros y el Concurso de Contrapuntos, donde los copleros de diferentes comunidades se enfrentan en duelos verbales improvisados que son la esencia de la cultura popular de la región. Estos encuentros, que forman parte del ADN del festival desde sus inicios, permiten que la oralidad y la poesía popular sigan vivas en las nuevas generaciones.
La voz de los organizadores

Diego Liquín, presidente de la Comunidad Sol de Mayo, explicó en ediciones anteriores del festival, según publicó la Secretaría de Cultura de Jujuy, que «el objetivo fue revalorizar nuestras culturas, costumbres, y vivencias a través, en el primer momento, las coplas y en ese tiempo, eran un grupo de amigos, grupos de vecinos, quienes también buscaron algunas instituciones».
Esta reflexión da cuenta del origen comunitario y genuino del festival, que comenzó como una iniciativa de vecinos comprometidos con preservar su identidad y que, con el paso de los años, se ha consolidado como uno de los eventos culturales más importantes de la Puna jujeña.
La coplera Julieta Gutiérrez, oriunda de El Chañi y una de las organizadoras del evento, ha sido una figura clave en la continuidad del festival, cerrando presentaciones oficiales con coplas que conmueven y representan el sentir de la comunidad.
Un llamado a la participación colectiva

La convocatoria lanzada por los organizadores del XXVI Festival Bajo el Nevado del Chañi es clara: se invita a artistas locales y regionales a traer su voz, su rabia y su ternura a esta tierra que define la identidad jujeña. Es un llamado a participar de lo que somos como pueblo: copla que duele, contrapunto que dialoga, música que une.
Este evento anual no solo fortalece los lazos comunitarios dentro de El Moreno, sino que también genera un espacio de intercambio cultural con otras localidades de la región. Artistas de diferentes puntos de Jujuy y provincias vecinas suelen participar, enriqueciendo la propuesta con diversas expresiones del folclore andino.
El Moreno, ubicado a 3.600 metros sobre el nivel del mar, ofrece además un paisaje imponente que complementa la experiencia cultural. Para llegar desde San Salvador de Jujuy, se debe tomar la Ruta Nacional N° 9, empalmar por la Ruta Nacional N° 52 en Purmamarca y ascender por la Cuesta de Lipán hasta las Salinas Grandes, desde donde se accede por camino vecinal a la localidad.
Cultura viva y desarrollo local

El Festival Bajo el Nevado del Chañi forma parte de un calendario cultural más amplio que la provincia de Jujuy desarrolla durante todo el año, especialmente en la temporada de verano. Eventos como este demuestran el compromiso de las instituciones provinciales y las organizaciones comunitarias con la preservación del patrimonio inmaterial y con el fortalecimiento de las economías locales a través del turismo sustentable.
La participación esperada de aproximadamente mil personas entre espectadores y participantes da cuenta de la relevancia que ha adquirido el festival a lo largo de sus 26 años de historia. Familias enteras, turistas nacionales e internacionales y amantes del folclore encuentran en este espacio una oportunidad única de conectarse con las raíces culturales de la región.
El evento también se inserta en un contexto más amplio de recuperación y visibilización de las expresiones culturales indígenas y criollas de la Puna argentina, que históricamente han sido marginadas pero que hoy cobran protagonismo gracias a iniciativas comunitarias como esta.
Una celebración bajo el cerro sagrado

El Nevado del Chañi, considerado un cerro sagrado por las comunidades originarias, funciona como guardián silencioso de esta celebración anual. Su presencia imponente recuerda el vínculo ancestral entre el territorio y sus habitantes, entre la naturaleza y la cultura, entre el pasado y el presente.
Este vínculo se refuerza en cada edición del festival a través de las ceremonias a la Pachamama, las sahumadas y los permisos solicitados al Apu Chañi antes de iniciar las actividades centrales. Estas prácticas rituales no son meros actos folklóricos, sino expresiones genuinas de una cosmovisión que sigue viva en las comunidades andinas.
El Festival Bajo el Nevado del Chañi es, en definitiva, una invitación a celebrar juntos lo que somos: un pueblo con raíces profundas, con una identidad cultural rica y diversa, con una música que nace del territorio y con una palabra que se renueva en cada copla. Es una oportunidad para que el folclore jujeño siga respirando, para que las nuevas generaciones conozcan y valoren su herencia cultural, y para que la comunidad de El Moreno continúe siendo guardiana de estas tradiciones que son patrimonio de todos.
La cita es el 7 de febrero de 2026 en El Moreno, bajo el imponente Nevado del Chañi, donde la copla, el contrapunto y la música tradicional volverán a tejer los hilos de la identidad colectiva en una jornada que promete ser memorable.

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