Una renuncia masiva de 25 candidatos de la lista «Generación Valiente« desató una crisis política sin precedentes en el Partido Justicialista de Jujuy, amenazando con suspender las elecciones internas programadas para el 15 de febrero de 2026. Los dirigentes que dimitieron el lunes 26 de enero acusan a la senadora nacional Carolina Moisés de traicionar los principios del peronismo con sus votos en el Senado, especialmente su apoyo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la prórroga del presupuesto 2023, medidas que según denuncian desfinancian gravemente a universidades y escuelas técnicas.
El peronismo jujeño atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Cerca de veinticinco dirigentes y militantes que integraban la lista interna «Generación Valiente» anunciaron en una conferencia de prensa su renuncia a las candidaturas para las elecciones internas del PJ, previstas para mediados de febrero. El acto no es una simple reacomodación de figuras políticas: representa una fisura ideológica profunda y un sentimiento de traición que resuena desde la cúpula hasta las bases militantes.
Los renunciantes provienen de diversas localidades de la provincia, incluyendo Libertador General San Martín, San Antonio, Purmamarca, San Salvador de Jujuy, Perico, Tilcara y Humahuaca. Las dimisiones fueron presentadas ante la Junta Electoral de la Intervención del partido para su debido trámite, según informó Infobae.
El detonante: votos polémicos en el senado

La razón principal detrás del estallido político no es una disputa personal, sino una profunda discrepancia ideológica con la senadora Carolina Moisés. Los dirigentes que dieron un paso al costado la acusan de actuar en contra de los principios fundamentales del justicialismo a través de sus votaciones en la Cámara Alta.
El conflicto se encendió por el apoyo de la senadora a proyectos que los renunciantes consideran perjudiciales para el país y contrarios a la doctrina peronista. Entre los votos más cuestionados se encuentra su respaldo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) en el tratamiento de la Ley Bases. Según detalló Letra P, Moisés también votó a favor del Presupuesto 2026 impulsado por el presidente Javier Milei, marcando una ruptura inédita dentro del peronismo en el Senado.
Esta última medida es especialmente sensible, ya que denuncian que desfinancia gravemente a las universidades y escuelas técnicas, afectando directamente a las familias jujeñas. El dirigente René Miranda, del Departamento de Ledesma, expresó el dolor de la militancia ante estas decisiones: «Los compañeros y compañeras no están de acuerdo sobre la decisión que toma Carolina Moisés, la senadora fue elegida por el pueblo y que nos representaba y realmente es doloroso lo que ella está haciendo votando Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), la prórroga del presupuesto 2023 fue también un golpe muy duro porque muchas personas, muchas familias tienen su hijo estudiando y ahora les cuesta mucho más mandar a sus hijos a esas escuelas».
Un timing estratégico y sospechoso

Uno de los aspectos más llamativos de esta crisis política es el momento elegido para las renuncias. Estas se produjeron a pocas semanas de las elecciones internas y, crucialmente, justo después de la oficialización de las listas. Esta secuencia ha levantado sospechas de ser una estrategia calculada para dinamitar el proceso electoral desde adentro.
De hecho, algunos análisis apuntan directamente al sector rival, la lista «Celeste y Blanco-Primero la Patria» que tiene como referentes a Leila Chaher y al diputado nacional Guillermo Snopek, de haber orquestado las renuncias masivas. El objetivo, según esta acusación, sería forzar la suspensión de los comicios. El cronograma electoral vigente no permite reemplazar a los 25 candidatos que dimitieron, lo que deja a la lista «Generación Valiente» diezmada.
Tras conocerse las renuncias, la intervención del PJ Jujuy decidió prorrogar por 48 horas el plazo para la aprobación de modelos de boletas. El plazo para presentar las boletas a incorporar en las mesas era el 4 de febrero, y las elecciones estaban previstas para el 15 o 16 de febrero de 2026, según confirmó Letra P.
Un partido bajo intervención: antecedentes de la crisis

Para entender la magnitud del conflicto actual, es crucial saber que esta no es una crisis que surge de la nada. El PJ de Jujuy intervenido lleva años en una situación delicada, hasta el punto de estar intervenido desde 2023 por figuras de peso a nivel nacional como Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez, quienes fueron designados durante la presidencia de Alberto Fernández para intentar «normalizar» el distrito.
El camino hacia esa normalización ha sido todo menos sencillo. Las elecciones internas ya habían sido pospuestas en dos ocasiones: originalmente previstas para marzo de 2025, luego para noviembre de 2025, y finalmente se fijaron para febrero de 2026. Estos aplazamientos demuestran las profundas dificultades para alcanzar un consenso en el peronismo provincial.
La disputa interna se polariza entre dos listas principales: «Generación Valiente», conducida por Carolina Moisés, y «Celeste y Blanco – Primero la Patria», que tiene como referentes a Leila Chaher (perteneciente a La Cámpora) y al diputado nacional Guillermo Snopek.
El sentimiento de traición de las bases militantes
Detrás de las maniobras políticas de la cúpula, existe un profundo sentimiento de frustración entre los militantes de base que sostuvieron la campaña con su esfuerzo. El testimonio de Marcela Sarcina, dirigente del Departamento de San Antonio, ilustra perfectamente este contraste.
Sarcina relata cómo los militantes trabajaron arduamente para armar las listas en localidades como Monterrico, Pampa Blanca y Perico, recorriendo incansablemente «todos los Valles» para conseguir apoyo y candidatos. Su declaración fue contundente: «Vengo a presentar mi renuncia en Generación Valiente por desacuerdos que hubo durante la campaña y después de la campaña con la actual senadora. Son desacuerdos en lo personal y desacuerdos en campaña también».
El sentir general de los renunciantes fue encapsulado por Carlos Ordóñez, dirigente de la capital, quien sintetizó la ruptura como una cuestión de coherencia ideológica: «La renuncia es por discrepancia ante la actuación política de la Senadora que no está dentro de los cánones que el peronismo ha inculcado y ha defendido».
Escenarios futuros: ¿qué viene ahora?
Con las renuncias sobre la mesa y el cronograma electoral en jaque, el futuro inmediato del peronismo jujeño es una gran incógnita. La decisión final sobre cómo proceder recae ahora en los interventores del partido y la Junta Electoral, quienes deben navegar un escenario de alta complejidad y desconfianza.
Los dirigentes renunciantes afirman que su objetivo es «dejar liberado el camino para que los interventores puedan actuar y se pueda normalizar el PJ». Buscan que el partido vuelva a ser «creíble, un partido con visión de poder». Adicionalmente, solicitaron que se evalúen sanciones para algunos miembros conforme a la carta orgánica del partido, que contempla desde la suspensión de la afiliación hasta la expulsión.
Los posibles caminos son varios, y ninguno parece sencillo. Entre los escenarios que se barajan se encuentra la suspensión definitiva de las elecciones, una nueva extensión de la intervención nacional o, en el caso más drástico, la designación «a dedo» de las próximas autoridades partidarias. Cualquiera de estas opciones tendrá consecuencias profundas para la unidad y la credibilidad del partido en la provincia.
La pregunta que queda flotando en el aire es inevitable: ¿Podrá el peronismo jujeño sanar sus heridas y encontrar un camino de consenso, o esta crisis es solo el comienzo de una fractura más profunda? Los próximos días serán determinantes para el futuro del justicialismo en una de las provincias más emblemáticas del norte argentino.

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